lunes, 5 de septiembre de 2011

Escondida entre Amor y Locura


Cuenta la historia que una vez se reunieron en un lugar de la tierra, todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos.

Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, tan loca como siempre, les propuso: - ¿por qué no jugamos al escondite?

La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse preguntó: ¿Qué es eso? ¿Y cómo lo haremos?

Es un juego, explicó Locura, en el que yo me tapo los ojos y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden. Cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes a quien encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El Entusiasmo y la Euforia bailaban y saltaban, al igual que Alegría y terminaron por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué? si al final, a la corta o a la larga, siempre la encuentran. La Soberbia opinó que era un juego tonto, aunque en realidad lo que le molestaba, era que la idea no se le había ocurrido a ella.
Cobardía prefirió no arriesgarse y Locura comenzó a contar, uno . . . dos. . . tres. . .

La primera en esconderse fue la Pereza que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que, con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Un lago cristalino? ideal para la Belleza; ¿la hendidura de un árbol? perfecto para la Timidez; ¿una ráfaga de viento? magnífico para la Libertad. Así que  terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde un principio; ventilado, cómodo, pero sólo para él.

La Mentira se escondió en el fondo del océano (mentira, la verdad es que se escondió detrás del arco iris) y la Pasión y el Deseo en el centro de un volcán. El olvido...no recuerdo dónde se escondió. Y así, uno tras otro fueron encontrando su lugar ideal.

Cuando la Locura contaba 999.999, el Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado. Hasta que de pronto divisó un rosal y enternecido, decidió esconderse entre sus flores.

Locura llegó al millón y empezó a buscar. La primera que encontró fue a la Pereza, sólo a tres pasos de una piedra. Luego escuchó vibrar los volcanes y encontró a la Pasión y el Deseo.

En un descuido encontró a la Envidia y pudo deducir fácilmente dónde estaba el Triunfo.
De tanto caminar, la Locura sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, allí al lado encontró sentada en la orilla del lago a la Duda, aún sin decidir dónde esconderse.

Así fue encontrando a todos, el Talento entre las hierbas frescas, la Angustia en una cueva oscura, a la Mentira detrás del arco iris (falso, ella se había escondido en el fondo del océano). Y hasta el Olvido, que ya se había olvidado que estaba jugando, pero sólo el Amor no aparecía por ningún lado.
La Locura buscó detrás de cada árbol, en cada arroyo, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal, tomó una orquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó.

Las espinas habían herido los ojos de Amor, Locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, pidió perdón, imploró y hasta prometió ser su lazarillo. Y lo fue... Desde entonces, desde la primera vez que se jugó al escondite en la tierra, el AMOR es ciego y la LOCURA siempre lo acompaña...


domingo, 4 de septiembre de 2011

Verdadero Amor


Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa y, mientras lo curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos, para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.

No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce. Entonces, le pregunté extrañado: si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo:

“Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”

Tuve que contener mis lágrimas mientras salía y pensé: Esa es la clase de amor que quiero para mi vida.

"El verdadero amor no se reduce a lo físico, ni a lo romántico. El  verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es."

sábado, 3 de septiembre de 2011

Volver a Amar


La vida esta llena de misterios, y es increíble como puede cambiar todo en un mes.

Parece ser que cuando la vida tiene que dar giros los da en serio y sin considerar muchos elementos del alma.

Hace tres semanas que una persona muy cercana a mí, me cuenta que conoció o mejor dicho se reencontró con alguien que ya conocía hace años y empezó a sentir cosas por él que antes no sentía y eso movió todo el espectro de su existencia.

Comenzaron los miedos, las preguntas, el no querer salir del estado de comodidad. Ella estaba bien sola, había aprendido a disfrutar de la vida y a reconciliarse con la soledad como un buen compañero de viaje.

Sin embargo cuando la vida pulsa, llama fuerte y parece ser que algo que parece irresistible para el ser humano es la posibilidad de volver a tomar contacto con el amor. Ella lo empezó a vivir como un regalo, cómo una bendición, cómo una oportunidad para amar, para amar en serio.

Dicen que en la vida es de prudentes tener miedo, pero es de valientes vencerlos. Cuántos de nosotros dejamos muchas posibilidades para poder amar de verdad por miedo. El vencerlo, el confiar y el cuanto nos entregamos parece ser el centro de nuestra existencia.

Por lo mismo necesita tiempo y fuerza. Fuerza para sostener como buen Pilar todo lo que hay que vivir, para poder hacerlo con alegría y con fe, y tiempo para poder amarlo con todo lo que la vida le traiga en esta nueva historia.

Es increíble como la vida cambia con estos eventos, como lo que era importante en un día, deja de serlo al siguiente. Como todo se hace más intenso, los colores, las miradas, las caricias, etc. Es que en honor a la verdad ella puede estar viviendo como siempre se debe vivir y como todos debiéramos hacerlo, valorando todos los momentos como si fueran los últimos.

En una sociedad donde todo se compra y todo se vende, la valentía para volver amar, para volver a confiar, para vivir el riesgo de no saber que pasar. De volver a caminar por lo incierto, lo no controlable, eso no se vende en ninguna parte y solo puede surgir de un alma que se atreve a seguir viviendo en lo que la vida quiera traer.

Hay que amar, amar mucho, el tiempo es relativo y dejarlo pasar puede ser un gran error. El amor es ausencia de miedo y llegar a caminar por ese sendero no es nada fácil.

Si usted está en el lugar de no saber si quiere volver a amar, pregúntele a su corazón si ese amor suma o multiplica , si es así ,avance, pero si por alguna razón resta o divide es preferible que camine sola o solo por un tiempo más.

Pilar Sordo


viernes, 2 de septiembre de 2011

Transitando el largo camino del olvido...


El amor es un continuo subir y bajar, una guerra sin tregua ni paz, en la que todos salen lastimados, sean corazones nobles o duros, ausentes o maduros. La importancia reside en saber triunfar y aceptar la derrota con cordura, las lagrimas nunca deben llegar a la locura, sabiendo que otros labios siempre esperan a que salgamos a buscarlos, la virtud esta en saber encontrarlos...

ღ Yo ღ


(Entrada en Construcción)